Castelli: el Tribunal de Cuentas aprobó la Rendición 2024, pero aplicó multas y observó fallas administrativas
El Honorable Tribunal de Cuentas bonaerense aprobó la Rendición de Cuentas 2024 de la Municipalidad de Castelli, aunque el fallo incluyó déficit financiero, sanciones económicas, inconsistencias bancarias y observaciones sobre transparencia y control interno.
Durante las últimas semanas, distintos comunicados y publicaciones locales resumieron el cierre de la Rendición de Cuentas 2024 de Castelli con una frase sencilla: “aprobada por unanimidad”.
Técnicamente, la afirmación es correcta.
Pero el expediente completo del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires muestra una situación bastante más compleja que un simple sello de aprobación administrativa.
El Fallo N° 33/2026 no solo validó los estados contables municipales. También dejó asentadas multas a funcionarios, observaciones sobre el manejo financiero, incompatibilidades administrativas, gastos desaprobados y cuestionamientos sobre el funcionamiento de las empresas municipales impulsadas por la gestión de Francisco Echarren.
La diferencia entre “rendición aprobada” y “gestión sin observaciones” aparece, justamente, en la letra chica del fallo.
El déficit financiero de Castelli y las multas del HTC
Uno de los puntos centrales del expediente es el resultado financiero negativo registrado durante 2024.
Según el Tribunal, la Municipalidad de Castelli cerró el ejercicio con un déficit de $353.603.641,81, equivalente al 3,46% del presupuesto devengado.
El organismo provincial consideró responsables a distintas autoridades municipales y aplicó sanciones económicas.
Francisco Echarren recibió una multa de $980.000 vinculada al déficit financiero, incumplimientos en la publicación de actos administrativos y demoras en la remisión de documentación oficial.
Por su parte, Hernán Carullo fue sancionado con $280.000 por irregularidades relacionadas con los Libros de Decretos y Contratos bajo su órbita administrativa.
Lejos de una discusión exclusivamente técnica, el expediente deja en evidencia problemas vinculados al orden administrativo y a los mecanismos de control interno.
El propio HTC sostuvo:
“La demora en la remisión de libros mencionados dificultó la tarea de auditoría”.
La frase parece menor. Pero en términos institucionales significa que el organismo encargado de controlar las cuentas públicas encontró obstáculos para acceder en tiempo y forma a documentación esencial.
Transparencia en Castelli: solo un decreto publicado en todo 2024
Uno de los aspectos más sensibles políticamente del fallo tiene que ver con la publicidad de los actos de gobierno.
El Tribunal observó incumplimientos en la publicación de ordenanzas y decretos en el Boletín Oficial Municipal y en el sistema SIBOM.
Según el expediente, durante todo 2024 solo se publicó un decreto oficial.
La situación no representa únicamente un problema burocrático. La publicación de decretos permite conocer:
- decisiones administrativas,
- contrataciones,
- modificaciones presupuestarias,
- y movimientos internos del Ejecutivo.
Sin acceso público a esa información, el control ciudadano se vuelve prácticamente imposible.
El contraste resulta particularmente fuerte en una época donde muchos municipios sostienen discursos centrados en transparencia, modernización y gobierno abierto.
Porque digitalizar oficinas no necesariamente implica transparentar decisiones. A veces apenas cambia el formato del cajón donde quedan guardados los papeles.
Las inconsistencias bancarias observadas por el Tribunal de Cuentas
Otro capítulo delicado del informe aparece en las conciliaciones bancarias y movimientos financieros del municipio.
El HTC señaló que la Municipalidad “no demostró la real existencia” de determinados saldos informados en caja y cuentas bancarias al cierre del ejercicio.
Además, el organismo detectó:
- diferencias entre registros contables y conciliaciones,
- operaciones bancarias no registradas,
- depósitos informados por el municipio que no aparecían acreditados,
- y discrepancias de tesorería sin justificar.
Entre las inconsistencias figura una diferencia de $370.000 que la administración no logró explicar satisfactoriamente.
El Tribunal también desaprobó egresos por $454.490,90 al considerar insuficiente la documentación respaldatoria presentada ante el Banco Provincia.
Eso derivó en la formulación de un “cargo”, es decir, una obligación de reintegrar fondos observados.
Traducido fuera del lenguaje técnico: hubo movimientos de dinero que el municipio no consiguió justificar de manera adecuada ante el organismo de control provincial.
Cannabis Castelli y las sociedades municipales bajo seguimiento
El fallo también puso bajo análisis a:
- Castelli tu Ciudad S.A.U.
- y Cannabis Castelli S.A.
Según el expediente, ambas estructuras continúan en trámite ante la Dirección Provincial de Personas Jurídicas pese a haber sido anunciadas hace varios años como herramientas estratégicas de gestión y desarrollo local.
En el caso de Cannabis Castelli S.A., el Tribunal advirtió inconsistencias jurídicas vinculadas al modelo de funcionamiento pretendido por el municipio.
El expediente señala contradicciones entre el formato societario elegido y características propias de un ente descentralizado estatal.
Además, el HTC ordenó un seguimiento especial sobre estas sociedades y recordó que los aportes municipales constituyen fondos públicos sometidos a control estricto.
El dato no es menor.
Durante los últimos años, las empresas municipales fueron presentadas políticamente como símbolos de modernización e innovación administrativa. El fallo, en cambio, muestra que todavía existen observaciones pendientes sobre su situación legal y administrativa.
Incompatibilidades y control interno en la Municipalidad de Castelli
Otro de los puntos observados por el Tribunal fue la acumulación de funciones incompatibles dentro de la estructura municipal.
El expediente menciona el caso de Yanina Piñeiro, quien ejerció simultáneamente cargos vinculados al manejo financiero y al control contable.
El HTC recordó expresamente:
“El cargo de Contador es incompatible con el desempeño de cualquier otra función en la Municipalidad”.
La incompatibilidad no aparece como una formalidad menor.
Los sistemas administrativos separan funciones precisamente para evitar que una misma persona concentre tareas de autorización, ejecución y control sobre recursos públicos.
Cuando esos límites se diluyen, también se debilitan los mecanismos de supervisión interna.
El contraste entre el discurso financiero 2025 y las observaciones sobre 2024
El fallo del HTC aparece además en un contexto donde el propio municipio viene difundiendo indicadores positivos sobre el cierre contable 2025, destacando ahorro corriente, equilibrio operativo y estabilidad financiera.
Ese contraste también forma parte de la discusión política.
Mientras la administración local exhibe actualmente cuentas con resultado operativo positivo, el expediente sobre 2024 deja expuestas observaciones que habían quedado fuera del relato institucional:
- déficit millonario,
- problemas documentales,
- sanciones económicas,
- inconsistencias bancarias,
- y fallas de transparencia.
La pregunta de fondo ya no es solamente si las cuentas fueron aprobadas.
La discusión pasa por determinar qué nivel de orden administrativo existía realmente detrás de esa aprobación formal.
Cierre
El Tribunal de Cuentas aprobó la Rendición 2024 de Castelli. Pero el mismo fallo también dejó multas, cargos económicos y una serie de observaciones que relativizan la idea de una administración completamente ordenada.
El expediente habla de déficit financiero, dificultades de control, problemas de registración y falta de publicidad de actos administrativos.
Nada de eso invalida automáticamente la gestión municipal.
Pero sí muestra que entre el titular celebratorio y el contenido técnico del fallo existe una distancia bastante más amplia de lo que sugirieron los comunicados oficiales.
Epílogo
En política municipal, a veces un “aprobado” se festeja como campeonato. El problema aparece cuando uno mira la planilla completa y descubre que el equipo terminó el partido lleno de amarillas, protestando al árbitro y pidiendo tiempo suplementario para acomodar los papeles.
Ensobrados, desde Castelli, donde algunos balances se anuncian como goleada aunque el VAR administrativo siga revisando la jugada.
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