Bomberos Voluntarios harán un sirenazo nacional y reclaman $59.330 millones
El 10 de septiembre a las 10, los cuarteles de todo el país harán sonar sus sirenas. Reclaman fondos pendientes, compensaciones y recursos para sostener el sistema de emergencias.
📚 Para entender esta historia
El reclamo de los Bomberos Voluntarios se viene desarrollando alrededor del financiamiento establecido por la Ley 25.054 y de otros recursos previstos para garantizar la operatividad del sistema. Ahora, el Consejo de Federaciones y las 29 federaciones provinciales decidieron realizar un sirenazo simultáneo para visibilizar fondos pendientes y reclamos normativos.
Bomberos Voluntarios: una sirena para reclamar fondos
Este jueves 10 de septiembre, a las 10 de la mañana, las sirenas de los cuarteles de Bomberos Voluntarios sonarán simultáneamente en distintos puntos del país.
Esta vez no será para anunciar una emergencia.
Será para advertir sobre otra: la situación económica y operativa del sistema que responde cuando ocurren las emergencias.
El Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios y las 29 federaciones provinciales convocaron a un sirenazo nacional para reclamar una serie de medidas que consideran necesarias para garantizar el funcionamiento de los cuarteles.
El dato más contundente es el monto que reclaman en concepto de fondos de la Ley 25.054: $59.330.748.051,41 correspondientes al remanente de 2025 y años anteriores.
La cifra obliga a mirar más allá de la tradicional imagen del autobomba llegando a toda velocidad.
Porque para que esa autobomba pueda salir hay que pagar combustible, mantenimiento, repuestos y equipamiento. Hay que capacitar personal y mantener operativos los cuarteles.
El voluntariado aporta tiempo y compromiso.
Pero, como suele ocurrir con las cosas materiales, el compromiso todavía no fabrica neumáticos.
El reclamo de los Bomberos Voluntarios también apunta a las rutas
Entre los reclamos también aparece el reconocimiento y compensación por la respuesta permanente de Bomberos Voluntarios en rutas concesionadas.
Es una discusión menos visible, pero importante.
Cuando ocurre un accidente vial, la sociedad espera que la respuesta sea inmediata. Nadie pregunta quién administra la ruta cuando necesita que llegue una autobomba.
Sin embargo, esa disponibilidad permanente tiene un costo.
También reclaman la aplicación integral de la Ley 27.629, incluyendo el reintegro del IVA en la adquisición de bienes, servicios y equipamiento.
A eso se suma un pedido de mayor agilidad en los pagos al exterior para facilitar la compra de vehículos de emergencia.
Traducido al idioma cotidiano: si un cuartel necesita equipamiento o una unidad que debe adquirirse afuera, las trabas administrativas también pueden terminar afectando su capacidad de respuesta.
Bomberos Voluntarios: 52.000 personas sosteniendo un servicio esencial
Según los datos difundidos por el Sistema Nacional, existen más de 1.000 asociaciones y 52.000 bomberos voluntarios en todo el país.
El RUBA registra durante 2026 157.229 servicios, de los cuales 94.536 fueron emergencias.
No son números decorativos.
Representan miles de salidas y horas de guardia detrás de una estructura que funciona todos los días, incluso cuando no aparece en las noticias.
En el Partido de La Costa, cuarteles como los de Mar de Ajó y San Bernardo forman parte de esa red que los vecinos conocen especialmente bien.
Por eso el reclamo nacional también tiene una dimensión local.
El vecino no piensa en la Ley 25.054 cuando escucha una sirena. Piensa en que el cuartel esté preparado para salir.
Y ahí aparece la cuestión central: un servicio esencial necesita recursos aunque quienes lo prestan sean voluntarios.
Las guardias seguirán activas durante el sirenazo
Hay un detalle que no debería pasar desapercibido.
Durante la protesta, las emergencias continuarán siendo atendidas y los cuarteles mantendrán sus guardias activas.
Es decir, los bomberos reclaman sin abandonar su función.
La escena tiene algo de paradoja: quienes permanentemente están llamados a apagar incendios tienen que hacer sonar sus propias sirenas para reclamar que el sistema tenga los recursos necesarios para seguir funcionando.
Los aplausos sirven para reconocer a los bomberos.
Pero una autobomba necesita algo más que aplausos.
Necesita combustible, mantenimiento, equipamiento y recursos.
El jueves, cuando suenen las sirenas, la discusión será justamente esa.
Ensobrados, desde Mar de Ajó y San Bernardo, donde hasta las sirenas necesitan combustible para seguir sonando.