La Provincia aplicará un nuevo impuesto al juego online: qué cambia y a dónde irá la plata
El Gobierno bonaerense comenzará a cobrar un aporte del 2% sobre los premios obtenidos en apuestas sucesivas de los juegos de resolución inmediata, como los slots digitales. La Provincia estima recaudar entre $35.000 y $40.000 millones adicionales por mes.
El juego online vuelve a quedar en el centro de la escena en la provincia de Buenos Aires. Esta vez, no por una nueva plataforma ni por una denuncia, sino por una medida que busca ponerle un nuevo costo a uno de los segmentos que más crecieron dentro de las apuestas digitales.
El Gobierno bonaerense comenzará a implementar un impuesto del 2% al juego online, aplicado sobre los premios derivados de apuestas sucesivas en los denominados juegos de resolución inmediata.
En criollo: hablamos de los conocidos slots digitales, una modalidad que reproduce en las plataformas online el funcionamiento de las máquinas tragamonedas, con rodillos, símbolos y premios que se resuelven prácticamente en segundos.
¿Cómo funcionará el impuesto al juego online?
Según explicó el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, el aporte alcanzará a los premios pagados por las siete concesionarias autorizadas para operar juegos online en territorio bonaerense.
La medida no aparece de la nada. Según explicó el Gobierno provincial, el mecanismo ya estaba contemplado en la Ley 15.079, sancionada en 2018, aunque ahora comenzará a aplicarse específicamente sobre los juegos de resolución inmediata.
La estimación oficial es importante: la Provincia calcula que la medida permitirá generar entre $35.000 millones y $40.000 millones adicionales por mes.
Es decir, una cifra que, acumulada durante un año, representa un volumen considerable de recursos para las arcas bonaerenses.
¿A dónde irá la plata?
El dinero será destinado al Fondo de Progreso e Inclusión Social (FOPIS).
De acuerdo con lo informado por la Provincia, los recursos tendrán como destino programas vinculados con salud, educación y desarrollo social, además de reforzar las políticas destinadas a enfrentar la ludopatía.
Y ahí aparece el otro lado de la discusión.
Porque mientras el juego online mueve cada vez más dinero, también crece la preocupación por el impacto de las apuestas, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
La Provincia viene desarrollando distintas políticas para intentar limitar el acceso de menores a estas plataformas y detectar operaciones vinculadas con el juego ilegal.
La otra pelea: las apuestas ilegales
Bianco también puso el acento en los controles que viene realizando el Gobierno bonaerense.
Según señaló, la Provincia implementó sistemas de identificación biométrica para el juego online y realizó más de 800 denuncias contra plataformas ilegales.
El objetivo es evitar que el crecimiento del mercado digital termine convirtiéndose en una puerta abierta para sitios que operan por fuera del sistema autorizado.
La discusión, entonces, tiene dos caras.
Por un lado, el Estado busca captar una parte de los recursos que genera una actividad legal y utilizarla para financiar políticas públicas.
Por el otro, intenta contener un fenómeno que puede tener consecuencias sociales difíciles de medir, particularmente cuando las apuestas están al alcance de un celular y funcionan con una velocidad que poco tiene que ver con las viejas salas de bingo o los casinos tradicionales.
El juego online, entre la recaudación y la ludopatía
La medida deja planteada una pregunta incómoda.
Si el Estado considera necesario reforzar las políticas contra la ludopatía, pero al mismo tiempo espera recaudar hasta $40.000 millones por mes a partir de esta actividad, ¿qué lugar ocupa realmente el juego online dentro de la política pública?
La respuesta oficial es que una cosa no contradice a la otra: se grava una actividad legal y parte de esos recursos vuelve a la sociedad a través de programas sociales y de prevención.
Ahora habrá que ver cómo se implementa, cuánto termina recaudándose efectivamente y, sobre todo, si el dinero llega al destino anunciado.
Porque con el juego online pasa algo particular: la apuesta puede durar segundos, pero sus consecuencias pueden durar bastante más.
Y en una provincia donde cada peso cuenta, la discusión no termina en cuánto recauda el Estado. La pregunta importante es qué hace después con esa plata y cuánto logra hacer para que apostar deje de convertirse en un problema antes de que sea demasiado tarde.