El MDF llegó a Mar de Ajó mirando a 2027: la foto política que todavía necesita nombres
El espacio de Axel Kicillof reunió militancia de la Quinta Sección en el Partido de La Costa. El gobernador no estuvo y la reunión fue cerrada a la prensa. El desafío ahora es convertir una convocatoria política en una estructura territorial reconocible.
La política bonaerense tiene una particularidad: muchas veces las elecciones empiezan bastante antes de que alguien se anime a pronunciar la palabra “candidatura”.
En ese tiempo previo se arman grupos, se recorren municipios, se buscan dirigentes y, sobre todo, se intenta averiguar quién está dispuesto a caminar con quién.
Eso es lo que está haciendo el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que responde a Axel Kicillof y que ya comenzó a trabajar territorialmente con la mirada puesta en 2027.
El último capítulo tuvo como escenario a Mar de Ajó.
El desembarco del MDF en Mar de Ajó
El sábado, en el Hotel FATUM, se realizó un encuentro de militantes y referentes de la Quinta Sección Electoral vinculado al armado del kicillofismo.
La reunión tuvo una característica que rápidamente se convirtió en parte de la noticia: Kicillof no participó.
No es necesariamente extraño. Un gobernador que pretende construir una estructura política provincial no puede estar físicamente en cada reunión territorial. Para eso existen dirigentes, operadores y referentes.
Pero en una construcción que todavía busca consolidar su identidad, cada ausencia también abre preguntas.
Sobre todo cuando previamente habían circulado expectativas respecto de una eventual presencia del gobernador.
El encuentro, además, fue cerrado para la prensa. Los periodistas que se acercaron al lugar no pudieron ingresar.
Nuevamente, no hay nada extraordinario en que una organización política realice una reunión interna sin periodistas. El punto interesante es otro: si el objetivo es mostrar crecimiento territorial, la información pública sobre quiénes participaron termina siendo parte de la propia construcción política.
Y en Mar de Ajó esa fotografía quedó bastante más difícil de completar.
Kicillof necesita algo más que respaldo
El MDF no nació para organizar reuniones aisladas. La apuesta de Kicillof es bastante más ambiciosa.
El gobernador necesita construir una estructura propia dentro del peronismo bonaerense, especialmente después de los años de tensión interna que atravesó el oficialismo provincial.
Para esa tarea aparecen Carlos Bianco y Andrés “Cuervo” Larroque, dos dirigentes con funciones diferentes dentro del armado.
Bianco combina gestión y territorio. Larroque aporta construcción política y articulación con distintos sectores del peronismo.
La lógica es sencilla: el gobernador tiene gestión, pero necesita organización.
Y una organización provincial no se mide solamente por la cantidad de encuentros que puede realizar. Se mide cuando aparecen referentes reconocibles en los municipios, capacidad de movilización, presencia institucional y dirigentes capaces de representar al espacio cuando el gobernador no está.
Ahí aparece el verdadero desafío del MDF.
La pregunta que queda en La Costa
En el Partido de La Costa, el interrogante no es solamente quién estuvo el sábado.
La cuestión política de fondo es quién conduce y quién representa al kicillofismo localmente.
Si el Movimiento Derecho al Futuro pretende convertirse en una estructura competitiva hacia 2027, tendrá que definir interlocutores territoriales capaces de trabajar con los distintos sectores del peronismo y, eventualmente, disputar espacios de representación.
La Quinta Sección no es un territorio menor.
Incluye municipios con realidades políticas diferentes y obliga a cualquier armado provincial a construir acuerdos que excedan las fronteras de un solo distrito.
Por eso, un encuentro en Mar de Ajó puede ser importante aunque todavía no tenga la dimensión de una estructura consolidada.
Es, en todo caso, una primera señal.
Y las señales políticas tienen una ventaja: no necesitan ser exageradas para ser interesantes.
De la foto a la estructura
El problema de todo armado político nuevo es siempre el mismo.
La primera reunión es relativamente fácil.
La segunda también.
Después llega la parte menos fotogénica: recorrer barrios, sostener reuniones, sumar dirigentes, resolver diferencias, construir equipos y conseguir que quienes estuvieron juntos en una mesa sigan juntos cuando aparezcan las primeras discusiones por lugares y candidaturas.
El MDF en La Costa todavía está en esa etapa inicial.
La reunión de Mar de Ajó muestra que existe voluntad de organizar el espacio y que el kicillofismo busca instalarse territorialmente en la Quinta Sección.
Pero todavía queda por comprobar cuánto de esa voluntad puede convertirse en una estructura política permanente.
Y esa diferencia importa.
Porque para 2027 no alcanza con tener un gobernador con aspiraciones, dirigentes recorriendo la provincia y militantes reunidos en hoteles.
Hace falta algo bastante menos glamoroso: nombres, organización y territorio.
Por ahora, en La Costa, la foto está.
Lo que falta saber es quiénes van a quedar dentro del cuadro cuando empiece la película.
Ensobrados, desde Mar de Ajó, donde para armar una mesa política primero hay que decidir quién trae las sillas.