LLA La Costa viajó a Mar del Plata: entre el territorio y el turismo
El espacio libertario contó su paso por la ciudad como una jornada de escrutinio universitario y encuentro político. En redes, la lectura fue bastante menos solemne: “siguen haciendo turismo”.
Hay viajes políticos que se explican con una conferencia de prensa.
Otros necesitan una foto, un par de banderas, varios emojis y la palabra “territorio”.
Y después están los comentarios.
Parte del equipo de La Libertad Avanza de La Costa viajó a Mar del Plata para acompañar el conteo de votos en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Al día siguiente participó de un encuentro de juventud junto a referentes libertarios.
La propia organización presentó la actividad como una muestra de “más equipo, más territorio y más ganas de seguir trabajando por el cambio”.
Hasta ahí, todo dentro del manual de redes de cualquier espacio político.
El problema —o la gracia— aparece cuando uno baja de la publicación a los comentarios.
Ahí apareció una definición bastante más criolla: “Siguen haciendo turismo”.
LLA La Costa y una excursión política con destino a Mar del Plata
La publicación intenta mostrar movimiento.
Y movimiento hubo.
Integrantes de LLA La Costa viajaron a Mar del Plata, participaron del escrutinio universitario y después estuvieron en una actividad de juventud. También aparecen mencionados distintos referentes y espacios vinculados al armado libertario.
Pero hay una diferencia interesante entre hacer política en territorio y simplemente estar en territorio.
La primera implica organización, militancia, reuniones, armado, representación y, eventualmente, resultados.
La segunda puede consistir perfectamente en sacarse una foto delante de un cartel y explicar que se está construyendo territorio.
La frontera entre ambas cosas suele ser bastante fina.
Y las redes sociales, que tienen la delicadeza de una tía en un cumpleaños cuando alguien se quiere hacer el importante, se encargan de marcarla.
“Más territorio” y la respuesta de los comentarios
La frase elegida por LLA La Costa fue contundente: “Más equipo, más territorio”.
Los comentarios tuvieron otra imaginación.
“Siguen haciendo turismo”, fue una de las respuestas que sintetizó la mirada de quienes interpretaron el viaje como una salida política con poco contenido concreto.
No significa que el grupo haya ido a hacer turismo. La publicación sostiene que participaron del escrutinio universitario y de un encuentro político.
Pero la chicana tiene algo que cualquier dirigente debería mirar con atención.
Porque cuando una organización publica una actividad para demostrar crecimiento territorial y una parte de los usuarios responde hablando de vacaciones, el problema ya no es solamente la actividad: es cómo se está percibiendo la actividad.
Y eso, para cualquier fuerza política, importa.
Mucho.
El desafío de construir territorio en la Quinta Sección
La cuestión de fondo es bastante más seria que un viaje a Mar del Plata.
LLA viene intentando consolidar una estructura territorial en la Quinta Sección Electoral y el diputado Alejandro Carrancio ha participado de encuentros con referentes de distintos distritos.
Eso requiere presencia.
Pero la presencia política no se mide solamente en kilómetros recorridos.
Se mide cuando el dirigente vuelve a su localidad y tiene una estructura funcionando.
Cuando aparecen cuadros propios.
Cuando hay fiscales.
Cuando hay concejales.
Cuando hay militantes.
Cuando una persona común sabe quién representa al espacio en su barrio y no necesita preguntarle a Google.
Ahí termina la excursión y empieza la política.
Por eso, quizás el comentario más incómodo no sea “turismo”.
El verdadero interrogante es otro:
¿Qué queda cuando termina el viaje?
Porque Mar del Plata queda.
El mate queda.
Las fotos quedan.
Instagram queda.
Lo que todavía tiene que demostrar cualquier estructura política nueva es si también queda organización.
Y esa cuenta, a diferencia de la del hotel o la nafta, no se paga con una publicación.
Se paga con territorio.
Del de verdad.