Información que importa.
Economía

Ejecución presupuestaria 2026: ajuste y aumento del gasto en Inteligencia

La ejecución presupuestaria 2026 muestra una caída real del 32% frente a 2023, con recortes en salud, educación, ciencia y obra pública, mientras Inteligencia aumenta 42%.

Ejecución presupuestaria 2026: ajuste y aumento del gasto en Inteligencia
Contenido patrocinado
Seguinos en nuestras redes

La motosierra eligió dónde cortar: cae el gasto público mientras Inteligencia aumenta 42%

La ejecución presupuestaria de la Nación acumula una caída real del 32% hasta agosto de 2026 frente a 2023. Salud, educación, ciencia, obra pública y asistencia social aparecen entre las áreas más golpeadas. Pero hay una excepción llamativa: la Secretaría de Inteligencia del Estado aumentó su ejecución real un 42%.

Hay una manera bastante sencilla de entender un gobierno: mirar dónde pone la plata cuando dice que no hay plata.

Y los números de la ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional hasta agosto de 2026 dejan una fotografía difícil de disimular.

Contenido patrocinado
PUBLICIDAD · POLÍTICA
TU MARCA, INSTITUCIÓN O PROYECTO PUEDE ESTAR ACÁ
Llegá a una audiencia interesada en la actualidad política, institucional y social de la Provincia de Buenos Aires.
CONSULTAR PUBLICIDAD

Según el Informe CEPA N° 664, el gasto total de la Administración Pública Nacional registra una caída real del 32% respecto del mismo período de 2023.

La motosierra funcionó.

La pregunta es dónde pasó.

El ajuste llegó a hospitales, escuelas y programas sociales

El recorte no aparece como una abstracción contable. Tiene nombres propios.

La Superintendencia de Servicios de Salud registra una caída real del 61%. Los hospitales nacionales muestran reducciones de entre 28% y 51%, mientras que el Instituto Malbrán cae 30% y la ANMAT 38%.

En algunas políticas sanitarias, el desplome llega al 100%.

En educación, el panorama tampoco es precisamente alentador. Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente aparecen con ejecución nula, mientras que las becas estudiantiles caen 85%, la formación docente 92% y la infraestructura educativa 97%.

Es decir: menos computadoras, menos becas, menos formación y casi nada para infraestructura.

Todo muy eficiente.

Ciencia y obra pública: también pasaron por la motosierra

La misma lógica aparece en ciencia y tecnología.

El Programa de Promoción de la Investigación e Innovación registra una caída del 89%. CONICET baja 35% y la CONAE 65%.

También aparecen retrocesos en organismos que muchas veces quedan fuera de la discusión política cotidiana, pero que forman parte de las capacidades estratégicas del Estado.

Y después está la obra pública.

Ahí directamente cuesta encontrar el bisturí.

La ejecución de distintos programas de infraestructura, pavimentación, cuencas, túneles y puentes presenta caídas de entre 78% y 100%.

Mientras tanto, municipios y provincias también sienten el recorte. La Cooperación y Asistencia Técnica a Municipios cae 98% y el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires aparece con una ejecución 100% menor.

Inteligencia aumenta 42%: la excepción que incomoda

Pero en medio de esta poda aparece un número que rompe la lógica general.

La Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, registra un incremento real del 42% en su ejecución frente a 2023.

No es un dato menor.

Mientras hospitales, universidades, programas sociales, ciencia y obra pública reducen su ejecución, Inteligencia aumenta.

Y eso obliga a hacer una pregunta que no necesita ninguna bandera partidaria para ser incómoda:

¿cuáles son las prioridades reales del Estado cuando los recursos escasean?

Porque un presupuesto no es solamente una planilla.

Es una declaración política.

Cada partida que se reduce y cada partida que aumenta dice algo sobre el país que el Gobierno quiere construir.

La deuda también se lleva una porción importante

Los Servicios de la Deuda Pública concentran el 12% del gasto total ejecutado.

Es otro dato que completa la fotografía.

Una parte importante del dinero público se destina a cumplir compromisos financieros mientras se achican políticas que tienen impacto directo sobre hospitales, escuelas, universidades, clubes, municipios, investigadores y familias.

El Gobierno puede llamar a eso equilibrio fiscal.

Puede hablar de eficiencia.

Puede defender la motosierra.

Pero hay algo que no puede hacer: evitar que los números muestren quién está recibiendo el golpe.

Porque ajustar no significa solamente gastar menos.

Ajustar significa elegir.

Y cuando se elige recortar educación, salud, ciencia, obra pública y asistencia social mientras aumenta la ejecución de Inteligencia, la discusión deja de ser cuánto se gasta.

Pasa a ser otra.

Qué Estado queda después de la motosierra.

Y, sobre todo, quién termina pagando la cuenta.

Contenido patrocinado
HC Diputados Home 11980 x 90

Compartir esta noticia

Foto de Redaccion Ensobrada
Conversación

Comentarios

CERRADO
0 comentarios
Los comentarios están cerrados para esta noticia.