Macri no consigue cerrar con Milei: el PRO se mueve para 2027, pero las negociaciones siguen empantanadas
El expresidente reunió a la conducción nacional del partido y participó de un encuentro con dirigentes bonaerenses. Reconoció que las conversaciones con el Gobierno no registran avances concretos, mientras crecen las diferencias sobre cómo construir una alianza electoral.
La foto de unidad está. El acuerdo, por ahora, no.
Mauricio Macri encabezó este lunes una reunión de la conducción nacional del PRO en su sede de la calle Balcarce 412, en medio de las negociaciones que el partido mantiene con La Libertad Avanza para construir un eventual frente electoral de cara a 2027.
El expresidente reconoció públicamente que las conversaciones con el Gobierno de Javier Milei no registraron grandes avances. Una definición que vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para ambos espacios: ¿quién está dispuesto a ceder para que el acuerdo finalmente se concrete?
Macri, Ritondo y De Andreis: las negociaciones que no terminan de avanzar
Durante el encuentro de la Mesa Ejecutiva, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis repasaron el estado de las conversaciones con representantes del Gobierno nacional.
Según trascendió, la conducción del PRO coincidió en que todavía no es momento de cerrar una alianza electoral y que existe margen para continuar negociando.
Sin embargo, las diferencias no desaparecen.
Desde el entorno de Macri sostienen que no hubo avances concretos, mientras que otros sectores del propio partido consideran que las conversaciones progresan, aunque a un ritmo menor al que pretende el expresidente.
Desde la Casa Rosada, en tanto, atribuyen parte de las demoras a las diferencias internas del macrismo, particularmente a las posiciones que mantienen Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El resultado es una negociación que continúa abierta, pero sin definiciones sobre las condiciones de una eventual sociedad electoral.
El PRO empieza a ordenar su estructura bonaerense
En paralelo a la discusión nacional, el partido busca fortalecer su presencia territorial en la provincia de Buenos Aires.
Macri también participó de un encuentro con dirigentes de la Segunda Sección Electoral, encabezado por Cristian Ritondo y Soledad Martínez. Fue la tercera reunión de coordinación territorial que el PRO desarrolla en territorio bonaerense.
Ritondo planteó la necesidad de defender la identidad y los valores de gestión del espacio. Soledad Martínez, por su parte, remarcó que el partido debe llegar preparado a las elecciones del próximo año y defender los distritos donde actualmente gobierna.
Durante la reunión se acordó establecer canales permanentes de comunicación entre la conducción provincial y los referentes territoriales, además de compartir experiencias de gestión municipal.
El próximo encuentro será con dirigentes de la Cuarta Sección Electoral.
La alianza con Milei y el problema de los lugares
Detrás de las declaraciones de unidad aparece una discusión bastante más compleja: cómo se repartiría el poder dentro de una eventual alianza.
El PRO pretende conservar protagonismo en los distritos donde gobierna y mantener capacidad de decisión en la definición de candidaturas. La Libertad Avanza, por su parte, busca consolidar su propia estructura y evitar que un acuerdo implique ceder espacios políticos.
Las diferencias también atraviesan la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri busca sostener su proyecto político y existen distintas posiciones dentro del macrismo sobre quién debería conducir una eventual negociación electoral.
Por ahora, no hay un acuerdo cerrado.
2027 ya empezó en las oficinas de los partidos
Mientras la economía sigue marcando la agenda cotidiana de millones de argentinos, la dirigencia política ya discute alianzas, candidaturas y estructuras electorales.
El PRO quiere llegar a 2027 con identidad propia y capacidad de negociación. El Gobierno necesita definir cómo integrar a sus eventuales socios sin perder el control de su armado político.
Macri volvió a sentarse en la mesa de conducción y puso sobre la mesa la falta de avances. La pregunta es cuánto tiempo podrán sostener una negociación en la que todos quieren una alianza, pero nadie parece dispuesto a entregar demasiado.
Porque en política las fotos de unidad suelen salir rápido. Lo difícil empieza cuando llega el momento de repartir los lugares.