Industria: el 41,8% de la capacidad quedó parada en julio
La utilización de la capacidad instalada cayó al 58,2% y quedó por debajo del nivel de un año atrás. El dato general esconde fuertes diferencias: metalmecánica, automotriz, caucho y plástico y textiles están entre los sectores que menos trabajan.
Hay un número que parece frío hasta que uno lo traduce a una fábrica.
En julio, la industria argentina utilizó apenas el 58,2% de su capacidad instalada. El otro 41,8% quedó sin utilizar.
No significa que cuatro de cada diez fábricas hayan cerrado. Significa otra cosa, menos espectacular pero igualmente importante: buena parte de las máquinas, líneas y plantas disponibles podría producir más, pero no lo está haciendo.
El dato del INDEC además quedó apenas por debajo del 58,4% registrado en julio de 2025. Es decir, en un año prácticamente no hubo mejora en el nivel general.
Industria: qué sectores trabajan con menos de la mitad de su capacidad
El promedio nacional esconde diferencias fuertes.
La metalmecánica, excluida la industria automotriz, registró el nivel más bajo: 38,3%. Un año atrás estaba en 49%. La caída estuvo asociada principalmente a menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico.
La industria automotriz utilizó el 39% de su capacidad, contra 44,1% en julio de 2025. Según el INDEC, el retroceso estuvo relacionado con una menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales.
También quedaron muy abajo productos de caucho y plástico, con 40,2%; productos del tabaco, con 45,2%; y productos textiles, con 45,3%.
En otras palabras: hay ramas industriales donde más de la mitad de la capacidad disponible permanece sin utilizar.
Construcción y consumo también aparecen en la foto
Los productos minerales no metálicos trabajaron al 48,6%, frente al 57,1% de un año atrás.
Acá aparecen vidrio, cemento y otros materiales vinculados a la construcción. El propio INDEC relacionó la caída con una menor elaboración de esos productos.
Es un dato que merece atención porque la capacidad industrial no vive aislada del resto de la economía. Cuando se fabrica menos cemento, vidrio o determinados bienes durables, detrás hay también menos actividad en cadenas que involucran proveedores, transporte, comercios y trabajadores.
Petróleo, acero y papel muestran otra película
Pero la industria no está cayendo de manera uniforme.
La refinación del petróleo utilizó el 89,9% de su capacidad, contra 81,7% un año atrás. Las industrias metálicas básicas llegaron al 71,8%, desde 63,9%, mientras que papel y cartón alcanzó 69,6%.
También estuvieron por encima del promedio los alimentos y bebidas, con 66%, y sustancias y productos químicos, con 61,4%.
La postal, entonces, es bastante más incómoda que un simple “la industria sube” o “la industria baja”.
Hay sectores que producen más.
Hay otros que tienen máquinas paradas.
Y entre ambos extremos queda el dato que importa: la industria en su conjunto todavía utiliza menos de seis de cada diez unidades de capacidad disponibles.
La pregunta que viene es qué ocurre con ese 41,8% que permanece ocioso.
Porque una máquina parada no aparece en una conferencia de prensa.
Pero alguien paga su costo.